Sí, así mismo. Acá, acá, ¡acáaaa!. Aaah, ahora entiendo, yaaa ya comienzo a entender por qué generalmente tú y yo no nos entendemos: ES QUE CUANDO ESTAMOS DE FRENTE, CASI NO NOS VEMOS, al menos tú a mí casi no me ves, y lo que yo veo de ti, casi no me sirve.
Entonces, ¿PARA QUÉ ENTENDERNOS?
Si al menos te hicieras esa pregunta, creo que me dejarías ver algo más que los botones de tu camisa, tu apretada correa o tu cabello cuando de un tirón giras tu cabeza hacia la ventana apenas te das cuenta que me voy acercando a tí. Sí, tienes que aceptar que eso ha dificultado nuestra comunicación muchas veces. Pero no creas que es solo tu culpa. Reconozco que yo también tengo mis fallitas:
Por ejemplo hoy, por más que hablé fuerte, no pudiste escucharme. Intenté casi gritar, pero entre el ruido del motor y la músicaaa… bueno, sé que con el tiempo mejoraré en eso. También me di cuenta de otra cosa que parece estar fallando: mi estrategia, lo primero que dije al subir fue mire que yo no he venido sólo, he venido acompañado de este rico y delicioso caramelo Clorets masticable…, y, supongo que a ti no te gustan las mentiras, ¿verdad?. Tú sabes que en realidad, vengo solo. Bueno, ya pensaré en algo… Entendí que también me falta ensayar una campaña más vendedora, aprender a ser más agresivo, tal vez sonreír cuando paso a entregarte este delicioso producto por tu asiento, para ver si la próxima vez sí me lo recibes. No te preocupes, ya estoy acostumbrado a que me dejes con la mano extendida, no lo tomo como algo personal. Tú no eres el único. Es más, ya he mejorado en eso. Al principio, me quedaba esperaaaando a que te cansaras de mirarme al lado tuyo y lo tomaras. Ahora ya sé que igual, no lo vas a tomar. Es más, a veces, con suerte, apenas me miras. Mmmm parece que en esto, debemos trabajar los dos un poco, ¿no?
Como ves, desde mi punto de vista y en resumen, nuestro encuentro de hoy realmente no fue bueno. Claro que no siempre es así, lastimosamente no sé qué pasa, pero las cosas malas se están grabando en mi memoria más que las buenas. (Dime una cosa, ¿eso cambia con el tiempo?) Bueno, te decía que no nos fue bien hoy, porque prácticamente fingiste que yo no estaba allí, ni me miraste siquiera. Me dio pena, porque había preparado (me había aprendido) toda una exposición súper vendedora para incitarte a comprar los caramelos una vez que los tuvieras en tu mano. Pero ni siquiera los topaste. Y te entiendo, tal vez, simplemente no tenías ganas.
Decidí entonces guardarme mis palabras para el bus de atrás, esperando en ése, tener más suerte. Discúlpame, sé que por alcanzar ese bus, esta vez me bajé de una sin despedirme ni agradecerte. Pero en unos días nos volveremos a ver, y las cosas entonces serán diferentes.
Hasta luegooo...
¡Ah, cierto! Estoy creciendo muy rápido, en unos meses quizá ya pueda mirar mejor ese dibujo bonito que tienes en tu corbata… será algún día, ojalá pronto, cuando nos volvamos a encontrar otra vez, así de cerca.
Nos mudamos
Hace 4 años

3 comentarios:
Simplemente Excelente! me gusto mucho el relato 5***** estrellas para ti!
un abrazo tu amiga de siempre Ka.
Magusita, que orgullo tener una amiga TAN talentosa como lo eres tu, todo lo que haces lo haces muy bien, y sabes por que??? porque lo haces con todo tu corazon. FELICITACIONES!!
mmm... esto me recuerda, cuánto me gusta escribir!
Publicar un comentario